Le tienes miedo a la perimenopausia?? Te cuento como me siento yo!
Cumplí 42 hace un par de meses.
Y hay una palabra que inevitablemente empieza a aparecer más en las conversaciones cuando llegas a esta etapa:
Perimenopausia.
Y este año, por primera vez, muchas de las conversaciones que durante años tuve únicamente como profesional empezaron a tocarme como mujer.
Y me obliga a cuestionar mis propias creencias.
Socialmente nos han enseñado a satanizar los cambios del cuerpo femenino después de los 40.
A corregirlos.
A combatirlos.
A hacer todo lo posible por no sentirlos.
Pero pocas veces nos detenemos a entenderlos.
Y hay una diferencia enorme entre las dos cosas.
El cuerpo no cambia de forma arbitraria.
Cada síntoma, cada señal, cada cambio que aparece en esta etapa — tiene fisiología detrás. Tiene contexto. Tiene algo que decir si alguien sabe escucharlo.
El problema es que muchas veces no escuchamos. Corregimos.
Lo veo día a día en consulta.
Una mujer llega con fatiga. Se le da testosterona y progesterona.
Y la fatiga... no mejora.
No porque las hormonas estén mal — sino porque la fatiga no siempre viene de las hormonas.
A veces viene:
- De ferritina que nadie midió correctamente.
- De un eje HPA agotado por años de estrés crónico.
- De un intestino que no está absorbiendo lo que come.
- De una tiroides que funciona "en rango" pero no de forma óptima.
Hoy con los GLP-1 está pasando algo similar — queremos resolver desbalances metabólicos sin cuestionarnos los riesgos en alguien que está en plena transición hormonal.
Sin evaluar laboratorios básicos.
Sin entender qué está cambiando en su cuerpo y por qué.
Y el resultado es que la mujer sigue sin respuestas.
Yo no quiero entrar a esta década intentando conservar el cuerpo que tenía a los 30.
Quiero construir el cuerpo que quiero tener a los 50, 60 y 70.
Fuerte. Con energía. Metabólicamente saludable. Y suficientemente flexible para acompañarme en todas las versiones de mi vida que todavía faltan.
Quizá esa sea una forma mucho más bonita de hablar sobre envejecer. 💛
Este mes en redes y en la membresía voy a estar hablando mucho de esto — perimenopausia, transición hormonal y lo que realmente significa acompañar bien esta etapa.
Porque "todo está normal y es parte de ser mujer" no es una respuesta.
Es una puerta cerrada.
Y hay mucho más del otro lado.
☕ Entre Colegas
Algo que quiero que tengamos muy presente este mes:
La perimenopausia no es solo un tema hormonal.
- Es un momento de mayor riesgo cardiovascular — el estrógeno tiene efecto cardioprotector y su declive cambia el perfil de riesgo de forma significativa.
- Es un momento de mayor vulnerabilidad autoinmune — muchas condiciones autoinmunes debutan o se agravan en esta transición y pocas veces se conectan con el contexto hormonal.
- Y es un momento donde los síntomas digestivos se intensifican — no por casualidad, sino porque los receptores de estrógeno están en todo el tracto gastrointestinal. La glutamina sola no va a resolver eso.
Entender esta etapa de forma sistémica — no solo hormonal — es lo que diferencia un abordaje funcional real de uno que solo trata síntomas.
De eso hablamos este mes en MASTERMINDS. Si tienes curiosidad sobre lo que trabajamos cada mes en comunidad
Con cariño,
Karla 💛
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